sábado, 7 de abril de 2018

Manejando escenas con alto Rango Dinámico (II)

En la anterior entrada acerca de cómo manejar escenas con un alto Rango Dinámico se daban una serie de pautas para enfrentarse al citado problema. Entre ellas, y dentro del apartado de edición, se hacía referencia al método ELE de José María Mellado o la técnica de HDR. En esta entrada se profundiza un poco más en ellos.

En primer lugar... ¿qué significa ELE? Pues ELE son las siglas de Extensión de la Latitud de Exposición, en castellano, o  Exposure Latitude Enhancement, en inglés. Yo no sé si fotográfica o conceptualmente hablando serán los términos más correctos, pero desde luego desde un punto de vista de marketing dudo que sea casual que el acrónimo castellano e inglés sean coincidentes ;)

Bien, ahora que ya sabemos para que se usa y lo que significa... ¿cómo se emplea realmente el método ELE? Pues según el propio Mellado bastaría con seguir los siguientes pasos:
  1. Exponer la toma correctamente para las altas luces. 
    • Esto, según el método de derecheando del histograma de Mellado, consiste en hacer una medición puntual en las altas luces de la escena que queremos capturar, central el histograma y elevar la exposición +2EV, bien abriendo diafragma, aumentando tiempo de exposición o aumentando ISO.
  2. Si el rango dinámico de la escena excede el de nuestra cámara, será necesario hacer una nueva toma. No será necesaria una nueva medición, sino que bastará con elevar la exposición +2EV
    • En este caso, y como aportación personal, no  recomendaría modificar la apertura de diafragma para lograr esos +2EV adicionales, para mantener enfocada la misma zona de la escena en ambas imágenes y evitar problemas posteriores en la fusión.
  3. Combinar ambas imágenes con la opción HDR de lightroom o con la opción de HDR Pro de Photoshop
    • Mellado, al menos en sus talleres, emplea la primera de las opciones.

Otra opción para lidiar con escenas de Rango Dinámico Elevado es el empleo de técnicas de tipo HDR, siglas de High Dynamic Range. En ese caso, el flujo de trabajo, aunque puede variar en función del lugar en el que se consulte, es algo similar al siguiente:

  1. Exponer la toma de forma correcta, de tal forma que se consiga un histograma más o menos centrado. Podrá emplearse medición puntual, matricial o ponderada al centro en función del tipo de escena o de gustos personales. Esta será nuestra toma de partida.
  2. Empleando la opción de la cámara de ahorquillado automático (bracketing exposure -imagen 1)) o bien de forma manual realizar una serie de tomas subexpuestas y sobreexpuestas a partir de la toma de partida.
    • Lo más habitual es tomar 3, 5 o 7 tomas en total. En mi caso, suelo tomar 3 o 5 tomas.
      • Si  realizo 5 tomas, dos subexpuestas -1EV y -2EV, la toma central, y dos  sobreexpuestas +1EV y +2EV respectivamente. Es decir, con 1EV de diferencia entre cada toma.
      • Si realizo 3 tomas, además de la toma central, puedo optar por diferencias entre  las otras dos de +1EV o bien usar la toma subexpuesta de tal forma que estén ajustadas las altas luces de la imagen y la sobreexpuesta de tal forma que se ajusten las sombras. 
    • Cuanto mayor sea el número de tomas, más suave será, en principio, la transición entre las luces y las sombras en la imagen final.
  3. A la hora de realizar la fusión entre ellas también hay diferencias.
    • Si se realizan múltiples tomas (5, 7, 9) separadas por 1EV (o incluso menos), la fusión proporcionada por los módulos HDR de lightroom
    • Si se realizan menos tomas (e.g. 3) puede optarse también por los módulos HDR de Lightrtoom o Phosothop. Sin embargo, sobre todo cuando las diferencias entre tomas exceden 1EV, lo mejores resultados suelen obtenerse mediante máscaras de luminosidad. Pero esto quedará para la tercera y última entrega ;)

Imagen 1: Composición de la Exposición (Imagen tomada de http://todo-fotografia.com)



domingo, 1 de abril de 2018

Manejando escenas con Rango Dinámico elevado

El rango dinámico de una escena es la diferencia de luminosidad entre las zonas menos expuestas (las sombras/negros) y las zonas más expuestas (altas luces / blancos).

En circunstancias normales la diferencia entre ambas zonas es tal que el sensor de la cámara puede dar cabida al mismo, permitiendo que tanto las sombras como las luces de la escena queden correctamente reflejadas en la imagen final. Es decir, ni las sombras se vuelven negro puro (se empastan) ni las luces se vuelven blanco puro (se revientan).

Pero... ¿qué ocurre cuando no estamos en estas circunstancias ideales sino en situaciones más extremas? Sin ir más lejos, por ejemplo en una puesta de sol en la que fácilmente el rango dinámico de la escena. Pues que tenemos un problema... porque si exponemos para que las luces de la imagen queden correctas, empastamos las sombras (ver imagen 1); mientras que si exponemos para que las sombras queden bien, reventamos las luces (ver imagen 2). Y si nos quedamos a medias, pues ni tenemos bien las luces ni tenemos bien las sombras... vamos, un auténtico desastre.

lunes, 12 de febrero de 2018

Saal: prueba de cuadro personalizado


Pues por aquí andamos de nuevo para dar mi opinión acerca de uno de los productos de Saal Digital. En este caso, y como siempre gracias a un cupón de prueba ofrecido a través de Instagram, he tenido la ocasión de comprobar otro de sus productos: los cuadros personalizados.

En este caso me ha venido a pedir de boca, pues andaba con la idea precisamente de imprimir una de mis últimas fotos, una panorámica de la Dársena de A Coruña:

Dársena (A Coruña)

El proceso de petición y maquetación es idéntico al del álbum digital, producto que ya había pedido y valorado satisfactoriamente con anterioridad (aquí y aquí).

Empezando por el final, veamos el producto acabado:

Resultado final

La primera impresión, que según dicen es la que cuenta, es muy buena. El nivel de acabados y el tacto me ha sorprendido muy gratamente y la reproducción de colores, aún no siendo exacta, es muy satisfactoria, quizás carente de un poco de contraste y brillo. Aunque, para ser justos, probablemente la diferencia sea más culpa de la calibración de mi monitor que del acabado de impresión.

La propia web de Saal ofrece también la opción de descargar el perfil ICC para calibrar el monitor del tal manera que nos ofrezca una visión lo más realista posible del acabado final. En mi caso, descubrí esta opción una vez realizado ya el pedido, pero es justo reconocer que, una vez cargado el perfil ICC, los resultados en pantalla son prácticamente idénticos a los del producto final, aunque sigo echando en falta un poco más de contraste o enfoque.

El acabado escogido es de Aluminio Dibond. Había otras opciones: metacrilato, aluminio dibond butlerfinish, panel de pvc, galleryprint y fotolienzo. Para todas ellas se pueden leer sus características y precios de partida claramente detallados en la página web de SaaL.



Cuadros personalizado: tipos de acabado

A la hora de escoger tamaño de impresión la lista es interminable. Agrupadas por formatos (2:3, 3:4, 4:5, panorama y cuadrado) aparecen diferentes opciones de tamaños prefijados, cada una con su precio. Por si eso no fuese suficiente, es posible escoger la opción de formato personalizado permitiendo especificar una anchura y altura concreta para la que se nos proporciona de forma instantánea el precio. En mi caso esta fue la opción escogida, especificando un tamaño de 60cm x 30cm.

La propia aplicación nos indica además el nivel de calidad de la imagen escogida para evitar seleccionar imágenes que carezcan de resolución suficiente para el tamaño de impresión escogido.

En cuanto a la forma de colgar, existen también varias alternativas a la hora de realizar el pedido: desde el más económico colgador estándar (que se pega por la parte trasera del cuadro dejando disponibles los enganches para colgar en la pared), hasta un bastidor de aluminio (con el plus de que genera una separación entre el cuadro y la pared) o los soportes atornillables.

Sistema de sujección estándar
En el paquete vienen también 2 gotas de plástico para colocar en la parte inferior del cuadro a modo de separadores.

Los plazos de producción y entrega se han ajustado a lo especificado durante el pedido (2-3 en el primer caso y 4-5 en el segundo). En concreto ha tardado 10 días, pero cogiendo fin de semana, ola de frío y carnavales por medio :) con lo que se han alargado algo de más los plazos de entrega, no así los de producción.

En cuanto al envío, este puede rastrearse con un enlace proporcionado en la propia web de gestión de pedidos. En mi caso, el pedido fue entregado por mrw y esta web redirigía a la propia aplicación de tracking de mrw, que no brilla precisamente por la claridad de sus informaciones. Mucho paso por plataforma X, por plataforma Y... pero ni fecha tentativa de entrega ni nada que se le parezca. 

El paquete ha llegado correctamente protegido por una caja de cartón externa, en apariencia lo suficientemente rígida. Dentro de la caja el cuadro venía envuelto en plástico y con una capa protectora bajo la cara pintada. Además el cuadro estaba sobre más láminas de cartón que deberían de protegerlo ante cualquier eventualidad surgida en el transporte.  En este punto, todo perfecto.

Protecciones de transporte
En resumen, 100% satisfecho tanto con el proceso de petición como con el de los acabados finales. Las discrepancias de color existen, pero en absoluto son para desmerecer el producto. Sólo son apreciables, y muy vagamente, viendo a la vez el cuadro y la imagen original.  Teniendo delante únicamente el cuadro la sensación es de un acabado y color perfecto.

jueves, 8 de febrero de 2018

Y sin embargo se mueve...

Parece que son puntos luminosos fijos en el cielo, pero nada más lejos de la realidad: las estrellas no paran de moverse a lo largo de la noche.

Bueno, hablando con propiedad, es más bien la tierra la que no para de girar con lo que tenemos la ilusión de que son las estrellas las que se mueven.

¿Y cómo es este movimiento aparente? Pues entorno a un punto imaginario que se corresponde con la prolongación del eje de giro de la Tierra. 

Esto es relativamente fácil de visualizar si imaginamos que estamos situados exactamente sobre el eje de giro de la Tierra (a unos 23.5º del Polo Norte) y mirando perpendicularmente hacia arriba. ¿Qué ocurriría? ¿Qué veríamos? Pues que todas las estrellas girarían entorno a nuestra vertical acompañando el giro de la tierra.

En el hemisferio norte si prolongamos este eje de giro hacia el infinito tenemos la suerte que prácticamente coincide con una estrella: la Estrella Polar. Por lo tanto, las estrellas realizarán su giro entorno a ella. En el hemisferio sur no tienen esa suerte de contar con una estrella, al menos visible a simple vista, que marque el polo sur celeste.

Evidentemente, situados sobre el eje terreste, la Estrella Polar estaría situada justo sobre nuestra cabeza, con un ángulo 90º grados sobre el horizonte, pero a medida que se vaya modificando nuestra latitud también varía su posición. Así, cuando más cercanos estemos al ecuador, más baja será la ubicación de esta estrella en el firmamento, estando a nivel del horizonte sobre el mismo Ecuador. Concretamente, la Estrella Polar tendrá la misma altura en el cielo que la latitud (distancia en grados al ecuador)  del lugar desde dónde se esté realizando la observación.

Y esto... ¿nos lo creemos o podemos comprobarlo por nosotros mismos? Pues nada más fácil: basta con hacer una foto. Un poco especial, sí... pero una foto al fin y al cabo: una fotografía circumpolar
.
En una entrada previa (aquí) ya expliqué más o menos los parámetros de la cámara. Resumiendo: colocar un ISO bajo para no generar más ruido que el imprescindible en la toma, un diafragma intermedio (e.g. f/8) para tener la imagen en unos parámetros de nitidez ideales y ajustar el tiempo de exposición para que la iluminación sea la adecuada (lo habitual serán un par de minutos). Para iluminar el primer plano, o bien usaremos linternas -en la primera de las exposiciones- o bien dejaremos esa tarea a la luz de luna como en la imagen anterior. Una vez configurada la cámara, basta con hacer una secuencia de fotos (cuantas más mejor) y luego unirlas en Photoshop o en algún programa tipo startrails para dejar al descubierto el camino seguido por cada estrella alrededor de la Estrella Polar.

Circumpolar sobre Penas de Rodas (Outeiro de Rei - Lugo)

Encoro de San Xoan (Guitiriz)
Paseo de los Menhires (A Coruña)


A modo de curiosidad, la primera de las imágenes anteriores está tomada en un lugar, cuando menos, espectacular: Penas de Rodas, en Outeiro de Rei (Lugo). Lo sorprendente del lugar es que las dos imponentes piedras de granito están cuidadosamente orientadas de acuerdo a criterios astronómicos. Así, coincidiendo con el solsticio de verano, el sol se pone exactamente entre ambas rocas (ver imagen) y en el solsticio de invierno es la salida del sol la que coincide entre ellas. ¿Demasiada precisión para ser casualidad?

Solsticio de Verano en Penas de Rodas
Evidentemente, tratándose de Galicia, tampoco podía faltar la leyenda asociada al lugar :) Y es que según estas leyendas, recogidas por el poeta Manuel María, el interior de las piedras está relleno de oro y alquitrán. Si alguien se aventurase a romperlas y abriese la de alquitrán, éste inundaría toda la zona.