viernes, 18 de enero de 2019

Focus Stacking

Una gran forma de centrar la atención sobre los puntos de interés de una imagen es jugar con el desenfoque. Utilizándolo correctamente se puede mostrar enfocada cierta parte de la imagen que nos interese a la vez que se resta protagonismo a la parte desenfocada.

Esto puede ser interesante en muchas situaciones: cuando tenemos interés en resaltar detalles, cuando nos interesa desenfocar por ejemplo un fondo desordenado, etc.

¿Pero que ocurre cuando estamos por ejemplo ante un paisaje en el que queremos otorgar el mismo protagonismo a todas sus partes? La respuesta obvia parecería ser que todo el paisaje debería aparecer enfocado perfectamente. O al menos gran parte de él.

Focus Stacking: imagen final
Sin embargo, más de una vez, y más de dos, he escuchado ante una fotografía de paisaje decir que se veía falsa... alegando precisamente que toda ella estaba enfocada. Y en estas situaciones suelen usarse dos argumentos: el principal suele estar basado en que el ojo humano no se comporta de esa forma; y el argumento subyacente suele ser que se relaciona este enfoque total con el empleo de procesado digital de la imagen.

Como casi siempre, las afirmaciones tajantes nunca suelen ser verdad. No todo es blanco o negro, sino que hay matices de grises. Y en este caso, ni un argumento ni el son ciertos del todo.

lunes, 29 de octubre de 2018

Sequator: Apilado de imágenes (o sacar petróleo de dónde parece que no hay nada)

Uno de los principales problemas cuando queremos hacer fotografía nocturna es que nunca tenemos luz suficiente extraer detalles de aquellas zonas que más nos interesan, sobre todo del cielo. Bueno, con esto de la luz somos un poco especiales... porque, o no nos llega o, si hay luna, nos sobra porque nos "roba" estrellas. Así que cuando no es por una cosa es por la otra...

El caso es que en noches oscuras, tenemos la posibilidad de acceder a zonas muy interesantes de fotografiar, por ejemplo nebulosas.

El problema es que emiten muy, muy poca luz. Así que para poder retratarlos no queda otra que estirar los tiempos de exposición. Y, una vez más, tenemos otro problema: que las estrellas tienen la tendencia a no estarse quietas mucho tiempo (bueno, más bien somos nosotros los que nos movemos, como explicamos en esta entrada)

lunes, 23 de abril de 2018

Reduciendo el ruido

Después de la buena aceptación de las entradas anteriores acerca de cómo trabajar en escenas de alto rango dinámico (aquí, aquí y aquí) nos tiramos al agua con un nuevo mini-tutorial. En este caso acerca de cómo evitar el ruido en nuestras imágenes o cómo reducirlo cuando nos vemos obligados a emplear ISOs elevados.

El principalmente causante del ruido en nuestras imágenes es el empleo de un ISO elevado. Asumiendo que todo el mundo sabe lo que es el ISO (el nivel de sensibilidad del sensor a la incidencia de luz), pero realmente ... ¿qué entendemos por ISO alto? Pues al menos para esta entrada, entenderemos ISO alto aquel valor de nivel de sensibilidad de la cámara a partir del cual se empieza a apreciar ruido de forma notable. Concretando un poco (sólo un poco) más..

  • El ruido en una imagen es algo subjetivo, pues dependerá del nivel de tolerancia que el observador tenga a él. Lo que para unos es inaceptable para otros entrará dentro del intervalo de tolerancia. 
  • El ruido dependerá también del tipo de fotografía. Es mucho más evidente en un retrato, por ejemplo, que no en una imagen nocturna, en dónde es mucho más fácil de disimular dada su propia naturaleza de la imagen.
  • Para una misma persona el nivel de ruido aceptable dependerá principalmente del tipo de cámara. En cámaras de iniciación probablemente sea muy evidente en ISOs de 1600 o superior (dependiendo del tipo de imagen), las cámaras de APSC de una categoría media-alta soportan ISOs de 1600 o 3200 relativamente bien y las cámaras full frame pueden manejar ISOs de 6400 o incluso superiores de una manera aceptable (o eso dicen :)
Entonces... ¿la única forma de no tener ruido es tener la mejor cámara que nos podamos pagar? Por supuesto que no. Hay formas bastante más económicas y bastante sencillas.

domingo, 8 de abril de 2018

Manejando escenas de alto Rango Dinámico (y 3)

Tal y como decíamos en las entradas previas (aquí y aquí) una de las mejores opciones, o al menos de la que mejor me funciona a mí, para enfrentarse a escenas de alto rango dinámico es el empleo del ahorquillado de exposición y la posterior fusión de todas las imágenes mediante máscaras de luminosidad, en mi caso a través del Panel de Tony Kuyper.

Tal y como decíamos, la técnica consiste en obtener varias imágenes variando el nivel de exposición entre ellas, para posteriormente aprovechar de cada una las zonas mejor expuestas.

En el ejemplo mostrado aquí (ver Imagen 1) se han tomado tres imágenes: una central o toma base, una subexpuesta (-1EV) de la que se recuperarán las altas luces y otra sobreexpuesta (+1EV) de la que se recuperaran las sombras. Tal y como se puede ver en las miniaturas los parámetros de las tres imágenes son iguales (11mm, f/8, iso 100) salvo la velocidad de obturación que va variando para permitir el incremento de exposición. En concreto se han empleado valores de 1/250seg, 1/125seg y 1/60seg de tal forma que existe una diferencia de +1EV entre toma y toma (porque se permite el doble de paso de luz entre cada una). Quizás, visto a posteriori la toma sobreexpuesta podría estarlo todavía un poco más para recuperar algo más de sombras, bien haciendo una toma adicional, bien habiendo disparado a 1/30seg o 1/40seg para permitir más entrada de luz. De todas formas, nada que no sea subsanable subiendo ligeramente las sombras en edición.

Imagen 1: Imágenes realizadas (-1EV, 0EV, +1EV)
Bien... pues una vez hechas las fotos toca meterse en harina.  El primer paso consiste en intentar equilibrar la luminosidad general de las imágenes, intentando conservar el detalle en las zonas que nos interesa de cada una. Esto facilitará que las transiciones en la fusión final sean lo más suaves posible.

¿Y en qué consiste eso de equilibrar exposiciones? Pues en hacer que las tres imágenes tengan una apariencia lo más similar posible. Así, en la imagen subexpuesta deberemos subir ligeramente la exposición (y si es necesario sombras y/o negros) para acercarla a la de la toma base, a la vez que bajamos las altas luces para evitar que estas pierdan detalle. Por el contrario, en la toma sobreexpuesta será necesario bajar la exposición general (y quizás altas luces y blancos), a la vez que se subimos las sombras para mantener el detalle y que no se empasten.

Después de estos ajustes, la apariencia final de las imágenes debería similar, algo de estilo a lo mostrado en la imagen 2.

Imagen 2: haciendo coincidir exposiciones totales

Una vez ajustadas las exposiciones globales de las diferentes imágenes, toca proceder a su fusión. Así que pasaremos las imágenes a Photoshop, cada una como una capa independiente. Al menos para mí, lo más cómodo consiste en ubicarlas de la siguiente forma: abajo del todo la toma central o toma base, justo encima de ella la toma que tiene correctamente expuestas las luces (toma subexpuesta) y encima del todo la imagen que tiene correctamente expuestas las sombras (toma sobreexpuesta), tal y como se muestra en la imagen 3.

Imagen 3: ubicación de las capas
Una vez ubicadas las capas, es la hora de empezar a generar las máscaras de luminosidad. La manera más cómoda es a través del Panel de Tony Kuyper. La versión completa actual es la v6, pero hay también una versión gratuita (descarga aquí) que contiene la funcionalidad básica para generar y aplicar las máscaras de luminosidad. Si somos más de usar acciones que paneles, son muchas las páginas que ofrecen la posibilidad de descargarlas de manera gratuita (e.g. aquí)

Teniendo únicamente visible la capa con la imagen de la toma base, comenzamos bloqueando la luminosidad (botón composite del panel) para que se genere la máscara de luminosidad correspondiente a la imagen. Una vez generadas las máscaras, activamos la capa inmediatamente superior para extraer de ella las luces. Esto se consigue aplicando una máscara de luces 1 o luces 2 a esta segunda capa (ver imagen 4). ¿Qjué conseguimos con esto? Generando las máscaras sobre la toma base nos permite seleccionar las zonas de esta imagen con más nivel de luminosidad. Éstas zonas de altas luces estarán algo pasadas... peeero... las reemplazaremos con las misma zonas extraídas de la segunda capa (-1EV) en dónde sí estarán correctamente expuestas. Exactamente esto es lo que se consigue con generar las máscaras sobre una capa y aplicándosela a otra.


Imagen 4: Seleccionando luces
Una vez ajustadas las luces, es el momento de hacer exactamente lo mismo con las sombras. Así que, teniendo visibles las dos capas inferiores (toma base y toma de luces) volvemos a generar las máscaras de luminosidad. Una vez generadas, activamos la capa superior y aplicamos sobre ella una máscara de sombras (1 o 2). De esta manera, nos quedaremos con las sobras de esta tercera imagen, mejor expuestas que las de la toma base (ver imagen 5).

Imagen 5: Seleccionando sombras

Pues listo!!! Así que ahora ya sólo queda acoplar todas las imágenes de tal forma que la imagen resultante estará formada por una mezcla de lo mejor de cada una de las anteriores (ver imagen 6): los medios tonos de la imagen o toma base, las luces de la imagen subexpuesta (para evitar que se quemen)  y las sombras de la imagen sobreexpuesta (para evitar que se empasten). 

Imagen 6: Imagen final