lunes, 24 de febrero de 2025

Calendario 2025

 Más vale tarde que nunca... y, más que nada, para dejarlo a modo de backup: el calendario de este año 2025.



En enlace a la versión PDF: https://bit.ly/3EQlDQu

jueves, 21 de diciembre de 2023

Calendario 2024

  Calendario 2024

El año pasado se me olvidó ponerlo por aquí, pero este año sí me he acordado. De paso que lo preparo para mí, aquí en formato A4 el Calendario para el año 2024 para quien quiera imprimirlo/descargarlo... https://bit.ly/41r7kcb



Espero que os guste!

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Calendario 2022

 Calendario 2022

Este año adelanto el regalo de Navidades. De paso que lo preparo para mí, lo dejo aquí en formato A4 para quien quiera imprimirlo/descargarlo... https://bit.ly/3CWkqAr
Espero que os guste!




sábado, 13 de marzo de 2021

El confinamiento en imágenes... (un año después)

14 de Marzo de 2020. Después de unos días de noticias diarias en prensa sobre la situación de los países vecinos, goteo continuo del aumento de contagios que provocaba un situación en aquel momento de preocupación y agobio,... hace ahora un año empezaba el Estado de Alarma y el consiguiente confinamiento debido al coronavirus. Oficialmente el confinamiento comenzó el 14 de Marzo, pero nosotros lo empezamos un día antes, con el cierre de los colegios. 

Curioso, pero en esos momentos estábamos en un nivel de contagios igual al que ahora -vueltas que da la vida- ansiamos llegar y, sin embargo, la sensación general de preocupación parece ser menor hoy en día.

En esta entrada hago un pequeño resumen fotográfico de lo que supusieron esos 2 meses largos de confinamiento en base a las imágenes que, un año después, a mí más lo recuerdan.

Comenzamos... algo que por aquel entonces yo pensaba que iba a ser cosa de un par de semanas y, de momento, aquí seguimos peleando con el dichoso virus.

domingo, 24 de enero de 2021

Cómo organizo mi catálogo (y II)

Continuamos la entrada previa relativa a la organización de mi catálogo.

Una vez importadas las imágenes aprovecho para en una visualización rápida marcar aquellas que se van a borrar en un paso posterior: por estar desenfocadas, movidas, etc. Las suelo marcar y luego borrar por si entre medias me arrepiento con alguna. 

En el caso sobre todo de fotos familiares, por lo general hago una segunda pasada para marcar aquellas (con alguna etiqueta de color, puntuación, etc.) que no quiero borrar pero tampoco almacenar a máxima resolución. Así que una vez marcadas, las exporto a jpeg añadiéndolas directamente al catálogo y luego elimino los originales.

Una vez pasado este primer filtro, intento etiquetarlas, o al menos las más importantes y luego revelar y/o editar las que más me han llamado la atención.

Si recordamos la entrada anterior, allí decía que durante la importación decía procuraba asignar una etiqueta general a todas las imágenes de esa carga: portfolio, AlbumFamiliar, Deportes o Pajareo. ¿Porqué? Porque estos grandes bloques suelen ser el tipo principal de fotografías que hago (portfolio realmente es un una categoría padre que incluye Paisaje, Nocturnas, Macro) Eso enlaza con la configuración previa del catálogo que he escogido. Las ventajas que encuentro a esta estructura son varios:

  • De esta manera puedo tener todas las fotos dentro del mismo catálogo y, a su vez, puedo tener catálogos virtuales en base a estas etiquetas. Así, puedo saltar de un catálogo a otro sin tener que cerrar uno y abrir otro. Basta simplemente con cargar las imágenes de una etiqueta.
  • Por otra parte, permite que una misma imagen esté en varios de estos catálogos virtuales de manera simultánea. Si tuviese catálogos separados y quisiese que una imagen estuviese en más de uno (e.g. AlbumFamiliar y Nocturna) tendría que importarla en cada uno de ellos.  De esta forma, basta con asignarle las etiquetas deseadas
  • Por último, normalmente la mayoría de fotos de una sesión son del mismo tipo: macro, nocturna, etc. Pero no siempre es así... por ejemplo de una salida familiar puedes venirte con una foto de una nube que no te interesa ver cuando estés viendo tus fotos familiares pero sí cuando estés seleccionando fotos de atardeceres. De esta forma, con una sóla importación y una rápida catalogación posterior pueden asignarse imágenes a diferentes catálogos.

Esta categoría Catálogo (y sus subcategorías) es la más importante del conjunto de palabras clave. Junto a estas, tengo un pequeño listado de las palabras clave que más me obligo a utilizar. Así tengo a mano las fotos que más suelo buscar: de ciertos lugares, los atardeceres y los amaneceres (bajo la etiqueta paisaje), etc. Además, para que aparezcan siempre al inicio del listado las prefijo con 00, 01, 02... y al final de estas etiquetas principales añado una etiqueta '99 ============' que me sirve de separación visual con el resto de etiquetas usadas de forma puntual (y en mi caso particular de forma más caótica y menos organizada).


Por último, tener el catálogo organizado en base a etiquetas me facilita otra tarea. La definición de catálogos inteligentes que me permiten acceder a selecciones de imágenes de forma rápida. Así, para cada una de estas etiquetas principales tengo asociado un catálogo inteligente asociado que me permite ver las imágenes etiquetadas con 3 o más estrellas (y en mi caso separadas por año para que sea más fácil la navegación). 

Realmente este conjunto de catálogos inteligentes de lo que más uso, pues ahí tengo acceso directo a las que yo considero las fotos menos malas de paisajes, de macro o de mi álbum familiar. Luego, desde ahí, puedo acceder a la carpeta específica del catálogo cuando sea necesario.


Además de estos genéricos, tengo otros catálogos inteligentes que se rellenan automáticamente con las fotos seleccionadas en las que etiqueto a cada uno mis hijos, o las marcadas como mejores fotos de algún viaje reseñado. 

Otros, que raras veces uso, seleccionan las imágenes en base a ciertas características de los archivos: su tipo (raw, tif, avi, jpg), su tamaño, si están o no geolocalizadas, etc.

Y por último, hay otros catálogos tradicionales a los que añado las imágenes de forma manual para tenerlas agrupadas: las fotos que empleo que postales de navidad, las escogidas el calendario que hago anualmente, una selección para los diferentes colores con los que se ha ido iluminando la Torre de Hércules, las fotos de algún proyecto personal en curso...

Y este es más o menos el proceso que llevo a cabo. Evidentemente no es algo fijo, sino que va evolucionando con el tiempo. Sobre todo la lista de palabras clave, o incluso los tipos de catálogos virtuales cuando veo que hay un tipo de fotografía que hago bastante (como ha ocurrido en el último año con el tema del pajareo).

Y tú... ¿cómo lo ves? ¿haces algo parecido?

jueves, 21 de enero de 2021

Cómo organizo mi catálogo (I)

Llevaba tiempo sin ocuparme del blog. Y voy a ponerle remedio con una entrada que llevaba tiempo en mi cabeza: cómo importo las imágenes a mi catálogo y como tengo este organizado.

Vamos allá... espero que al menos alguna idea te sea de provecho.

Comencemos por la importación. A priori puede parecer una tarea rutinaria en la que no es necesario pararse a perder el tiempo para ponerse a catalogar o editar cuanto antes. Sin embargo, tener medianamente optimizado este proceso nos puede evitar tiempo y quebraderos de cabeza en el futuro. Yo he pasado por varias fórmulas hasta que he dado con una con la que me siento cómodo.

domingo, 21 de junio de 2020

Reseña "Teoría del Color"

Bueno, pues por fin me he podido poner a leer mi regalo de cumpleaños. Un libro que según vi anunciar supe que tenía que leer: "Teoría del color: aplicación práctica en fotografía" de Jesús M. García-Flores.

Para los impacientes, o los amantes de los spoilers, merece la pena. Y mucho. El contenido es de muchísima calidad, se aprende en cada capítulo alguna cosa interesante, se lee de forma sencilla y rápida... ¿Qué más se puede pedir?


Libro Teoría del Color - Jesús M. García Flores
Teoría del Color: portada


Para los menos impacientes... la reseña continúa un poquito más :)

martes, 2 de junio de 2020

Accesorios útiles en mi mochila por menos de 5€ (o poco más)

Soy de la idea que las cosas buenas hay que pagarlas, pero también soy consciente que hay ciertas cosas cuyo precio no se ve luego reflejado en que podamos conseguir una mejor imagen, ni siquiera que podamos obtener la misma imagen de una manera más sencilla o cómoda.

Está claro que hay cosas que influyen de manera directa en la imagen final y, en las que al menos yo procuro comprar lo mejor que me pueda permitir Y esto para mí es una afición, así que evidentemente no va a ser nunca lo mejor del mercado :D . Este puede ser el caso de los objetivos o los filtros. Aquí sí se nota la diferencia entre algo "pata negra" y algo para salir del paso. Y cuando digo se nota, me refiero a la calidad final, pero también al precio.

Además, son accesorios externos a la cámara. Es decir, que no interactúan internamente con ella. En este caso sí puedo llegar a tener ciertas reticencias de emplear accesorios de marca blanca, como por ejemplo baterías o incluso tarjetas de memoria, por miedo a efectos secundario.

Sin embargo, hay otras cosas que, teniendo un precio infinitamente inferior a las oficiales, ofrecen un resultado muy satisfactorio sin apenas influencia en el resultado final.

Así que hoy toca una entrada un poco diferente a la habitual, por lo que ahí va un listado de los cachivaches más baratos, pero a los que más provecho les saco, que llevo en mi mochila. 

lunes, 13 de abril de 2020

Proporciones en fotografía


Seguimos de confinamiento, así que fuera de las tareas laborales hay que buscar alguna actividad que permita evadirse un poco de la situación.

A raíz de uno de los webinars impartidos por el maestro José Benito Ruiz dentro del ciclo organizado por Mario Rubio en su Academia de Fotografía (https://www.fotografonocturno.com/yomequedoencasa/) he vuelto a revisar un tema que siempre me pareció interesante: el de las proporciones en fotografía.

Evidentemente no voy yo a explicarlo mejor que José Benito, pero simplemente por hacer un brevísimo resumen serían una serie de pautas, guías, ayudas... (ojo, no reglas ;) de las que se puede echar mano a la hora de repartir, por ejemplo, el porcentaje que aparece en una fotografía de cielo vs. suelo, o primer plano vs. fondo, etc.

No hay ninguna regla que dictamine cuál proporción emplear, ni que una proporción sea mejor que otra... son sólo una serie de ratios ampliamente empleados no sólo en fotografía, sino en el arte en general. Por su puesto, la decisión de escoger una u otra dependerá tanto de la escena ante la que nos encontremos como del gusto personal del autor, pero su conocimiento y el conjunto de características que por lo general llevan asociadas puede ayudar a dotar de mayor fuerza a la idea que se desee transmitir.

Para verlo en más detalle, en el propio blog de José Benito hay una excelente entrada acerca del tema, explicando el origen y las características que pueden potenciarse con cada una de estas proporciones:  http://josebruiz.com/blog/las-proporciones-mas-utilizadas-en-fotografia/. Como no podría ser de otra forma, recomiendo encarecidamente su lectura

En esta entrada, lo que comparto es una pequeña acción que permite en Photoshop definir una plantilla para identificar todas las proporciones detalladas en la entrada anterior (ver Fig. 1) o bien para visualizar una única proporción determinada (ver Fig. 2).

Así,  una vez tomada la imagen podremos saber en cuál de estas proporciones encajaría o bien, en caso de querer hacer un recorte se podrían utilizar a modo de referencia.

Fig. 1 : Guías con todas las proporciones

Fig 2. Guías para una proporción

sábado, 4 de abril de 2020

Traslado de colores entre imágenes

No siempre pasa, pero hay ocasiones en las que, una vez finalizado el procesado, quedamos contentos de las tonalidades que hemos conseguido resaltar en la imagen. El problema es que la mayoría de las veces, si intentamos repetir el procesado en una imagen similar, es muy complicado obtener un resultado similar. Y más en mi caso en el que suelo ir acoplando capas a medida que voy haciéndole cosas a la imagen para que no se dispare el tamaño del archivo en Photoshop.

Sin embargo, en estas ocasiones hay una herramienta muy útil que nos puede ayudar a esta tarea: la herramienta de Igualar Color. Partiendo de una imagen base (en este caso la mostrada en la Figura 1) esta herramienta permitirá extraer sus tonalidades y aplicarlas directamente en otra imagen (ver Figura 2) que a priori presente unos tonos totalmente diferentes.

jueves, 12 de marzo de 2020

Efecto Orton

Puede que el efecto Orton sea uno de los efectos de edición más conocidos y empleados en fotografía digital, aunque su origen se remota a la época analógica. En concreto, su aparición está relacionado con el trabajo de Michael Orton, de quien toma su nombre.

Resumiendo, se trata de la combinación de dos versiones de la misma imagen: la primera de ellas  enfocada y ligeramente sobreexpuesta y la segunda con un desenfoque. Esto permite la fusión en una misma imagen de diferentes niveles de detalle, posibilitando la generación de una atmósfera en cierta forma fantasiosa u onírica.

Imagen final con Efecto Orton Aplicado

jueves, 12 de diciembre de 2019

Generando Máscaras de Luminosidad

A poco que se empieza a profundizar en el procesado de imágenes hay un concepto que tarde o temprano siempre acaba por aparecer: las máscaras de luminosidad

Haciendo una gran simplificación, se trata de una forma de selección basada en los niveles de luz que hay en una imagen. Así será posible seleccionar de forma independiente los tonos más claros de una imagen (luces), los tonos más oscuros (sombras) o los tonos intermedios, con distintos niveles de gradación dentro de cada uno de ellos. Así, por ejemplo las máscaras de luces 2 o luces 3 serán más restrictivas que una máscara de luces 1, ya que seleccionarán únicamente luces más intensas. Lo mismo ocurriría con las sombras, las máscaras Sombras 2, o más aún Sombras 3, seleccionarían sombras más profundas que las sombras que seleccionaría una máscara de Sombras 1.

La gran ventaja de este método de selección reside en la suavidad en las transiciones entre zonas seleccionadas y no seleccionadas, infinitamente mayor que si se empleasen los métodos más tradicionales ofrecidos por Photoshop: lazo, varita mágica, etc.

A la hora de generarlas hay varias alternativas. Las más utilizadas, a través de algún panel específicamente dedicado a ello. Son muchas las opciones, pero quizás las más conocidas sean las indicadas a continuación.

sábado, 14 de septiembre de 2019

ISO Invariante

Últimamente cada vez se escuchan más los términos ISO invariante, ISOless o invariancia de ISO dentro del mundillo fotográfico. En el siguiente artículo intentaremos poner un poco de luz sobre qué es lo que significa, y como podemos aprovecharlo a nuestro favor.

Resumiendo y simplificando mucho este concepto viene a significar que da igual el ISO con el que dispararemos en nuestra cámara, pues obtendremos el mismo resultado (en cuanto ruido) subiendo ISO durante la toma que subiendo exposición durante el procesado.

Es decir, si nuestra cámara es ISO Invariante, tendremos el mismo nivel de ruido disparando a ISO 100 y subiendo la exposición +5EV en el procesado que disparando a ISO 3200 (5 pasos más). Evidentemente, mientras el resto de ajustes, tiempo de exposición y apertura de diafragma, no varíen.

Por alguna extraña razón, los fabricantes suelen ocultar este tipo de información... así que por lo general no queda otra que hacer pruebas para comprobar si nuestra cámara presenta o no invarianza a ISO. Así que allá fuimos...

Lo ideal sería tener tomas desde ISO 100 hasta lo que ofrezca la cámara y hacer la comparativa sobre toda la totalidad. Yo, conociendo las limitaciones de mi cámara (una 80D) a la hora de subir sombras, he partido de ISO 400 para sólo tener que subir +3EV para poder comparar con una toma a ISO 3200, que es el valor que habitualmente uso en tomas nocturnas. Se trata de hacer una pequeña prueba y no darle una patada directamente a la cámara si llego a ver la paellera de ruido que puede salir si la fuerzo a subir +5EV :D

Todas las tomas se han realizado con una Canon 80D con un objetivo Canon 16-35 f2.8 II, a 16mm y usando su máxima apertura. El tiempo de exposición, para evitar trazas, ha sido de 15 segundos. El ISO se ha variado entre los siguientes valores: 400, 800, 1600, 3200, 4.000, 6400, 8000 y 12800.

Si vemos las imágenes correspondientes a estos disparos, sin ningún tipo de ajuste, se ajustan a lo esperado. La imagen a ISO 400 está muy, muy subexpuesta, prácticamente negra. La imagen a 12800 presenta un ruido muy aparente y alguna zona incluso podría decirse que está sobreexpuesta.

ISO 400 - ISO 12800 - Imágenes sin ajustes

Sin embargo, la sorpresa salta en cuanto se ajusta la luminosidad de las imágenes, como se puede ver en la siguiente imagen. Destacar que se han hecho también ligeros ajustes en las sombras (+20), reducción de ruido (+15), Intensidad (+10), Saturación (+5) y Claridad (+5). Evidentemente, para que la comparativa siga teniendo sentido, estos ajustes se aplicaron de igual manera en todas las imágenes.

Se ha cogido como imagen central la toma a ISO 3200, por ser la sensibilidad que habitualmente uso en fotografía nocturna y por ser la sensibilidad media entre todas las usadas, pudiendo equilibrarse la luminosidad de la toma de ISO 400 subiendo +3EV y la de la toma de ISO 12800 bajando -3EV. Para el resto de toma la exposición se ajusta de forma análoga: +2EV, +1EV...

ISO 400 - ISO 12800: Ajuste de exposiciones

Decía que salta la sorpresa porque no sólo se ha ajustado el nivel de exposición, sino que como consecuencia de ello, se han equilibrado también los niveles de ruido. Es decir, tiene el mismo ruido la toma de ISO 3200 sin más ajustes que los básicos que la toma de ISO 400 a la que se le han subido +3EV la exposición. O al menos yo no soy capaz de diferenciarlos.

En la siguiente imagen puede compararse mejor la imagen central, con las realizadas a ISO 400 (+3EV) y a ISO 12.800 (-3EV). Repito que, al menos para mí, el nivel de ruido es sino idéntico, casi.


Si, por encima, a estas imágenes le aplicamos un plugin de reducción de ruido (tipo noiseware), las diferencias entre ellas se hacen todavía menores, tal y como se ve en la siguiente composición.

Composite: ISO 400 - ISO 12800 + Ajustes LR + Noiseware

Conclusiones


En base a lo visto y mostrado anteriormente, pueden extraerse varias conclusiones...

  1. No sé si hacer esta prueba vale o no para algo... pero por el buen rato que pasé dándole al botón ajustando ISOs, disparando... y luego buscando diferencias en Lightroom, bien ha valido la pena.
  2. Aparentemente mi cámara sí es ISOless... al menos a partir de ISO 400. Habría que ver qué pasa con ISO 100 e ISO 200
  3. En base a estos resultados parece que no es crítico el valor de ISO escogido durante la toma. Evidentemente será mejor ajustar bien sobre el terreno para no tener que forzar luego el procesado, pues no será lo mismo editar un RAW sin tocar que uno al que ya de partida le hayamos subido +3EV. Pero entiendo que para diferencias de 1EV arriba o abajo no deberían de apreciarse muchas diferencias aún después del procesado. Y más teniendo en cuenta el rango dinámico de la mayoría de las cámaras de hoy en día.
  4. La mejor utilidad de esta característica la veo relacionada con una situación que explica Iván Ferrero en su vídeo (https://www.youtube.com/watch?v=HTPHDnVrNao). Si en la toma hay alguna zona con mucha iluminación (e.g. un pueblo) podemos aprovechar esta peculiaridad para disparar a un ISO menor del normal y así no quemar esas luces, pues luego serían irrecuperables en el procesado. Disparando a menor ISO, salvamos las luces y podemos subir la exposición del resto de la imagen para equilibrarla con el resto de tomas y facilitar la fusión.
  5.  Evidentemente, si no queremos ruido en nuestras fotos... nada mejor que disparar al ISO más bajo posible (e.g. 100) y alargar la exposición todo lo que sea necesario. Todo este tinglado sólo es útil cando tenemos el tiempo de exposición limitado si salen estrellas en la toma y no queremos que empiecen a salir trazas.

jueves, 8 de agosto de 2019

Filtros anticontaminación lumínica

Recientemente me he hecho con un filtro de anticontaminación lumínica (gracias Damián) después de haber leído mucho y muy bien acerca de sus prestaciones.

Habéis sido varios los que me habéis preguntado últimamente por el tema de los filtros anticontaminación lumínica. Y como una imagen vale más que mil palabras... ahí van 2 imágenes!!!

Faro de Porta - Con filtro (izqda) - Sin filtro (derecha) - click para ampliar


Illas Cíes (Mirador) - Con filtro (izqda) - Sin filtro (derecha) - click para ampliar
En ambos casos, la imagen de la izquierda corresponde a la tomada con el filtro de anticontaminación lumínica (en este caso un Filtro Kase). La imagen de la derecha, tomada con una diferencia de apenas unos segundos, sin el filtro.

domingo, 20 de enero de 2019

Profundidad de campo e hiperfocal

En la entrada anterior (aquí) hacíamos referencia a la importancia de controlar el espacio de una imagen que presenta un nivel aceptable de nitidez o enfoque.

Controlar esta cantidad de imagen enfocada, consiste básicamente en controlar la profundidad de campo. Por lo tanto, podemos decir que la profundidad de campo es el espacio dentro de una imagen que aparece nítido y que se extiende tanto delante como detrás del punto de enfoque. La amplitud de esta profundidad de campo dependerá de diferentes factores como la distancia focal empleada en la toma, la apertura escogida para el diafragma y la distancia que nos separa del punto de enfoque.

Manejar con soltura cómo influye modificar uno u otro parámetro sobre la profundidad de campo (DoF, siglas en inglés de Deep of Field) es importante para obtener el máximo rendimiento a la hora de realizar la imagen.

viernes, 18 de enero de 2019

Focus Stacking

Una gran forma de centrar la atención sobre los puntos de interés de una imagen es jugar con el desenfoque. Utilizándolo correctamente se puede mostrar enfocada cierta parte de la imagen que nos interese a la vez que se resta protagonismo a la parte desenfocada.

Esto puede ser interesante en muchas situaciones: cuando tenemos interés en resaltar detalles, cuando nos interesa desenfocar por ejemplo un fondo desordenado, etc.

¿Pero que ocurre cuando estamos por ejemplo ante un paisaje en el que queremos otorgar el mismo protagonismo a todas sus partes? La respuesta obvia parecería ser que todo el paisaje debería aparecer enfocado perfectamente. O al menos gran parte de él.

Focus Stacking: imagen final
Sin embargo, más de una vez, y más de dos, he escuchado ante una fotografía de paisaje decir que se veía falsa... alegando precisamente que toda ella estaba enfocada. Y en estas situaciones suelen usarse dos argumentos: el principal suele estar basado en que el ojo humano no se comporta de esa forma; y el argumento subyacente suele ser que se relaciona este enfoque total con el empleo de procesado digital de la imagen.

Como casi siempre, las afirmaciones tajantes nunca suelen ser verdad. No todo es blanco o negro, sino que hay matices de grises. Y en este caso, ni un argumento ni el son ciertos del todo.

lunes, 29 de octubre de 2018

Sequator: Apilado de imágenes (o sacar petróleo de dónde parece que no hay nada)

Uno de los principales problemas cuando queremos hacer fotografía nocturna es que nunca tenemos luz suficiente extraer detalles de aquellas zonas que más nos interesan, sobre todo del cielo. Bueno, con esto de la luz somos un poco especiales... porque, o no nos llega o, si hay luna, nos sobra porque nos "roba" estrellas. Así que cuando no es por una cosa es por la otra...

El caso es que en noches oscuras, tenemos la posibilidad de acceder a zonas muy interesantes de fotografiar, por ejemplo nebulosas.

El problema es que emiten muy, muy poca luz. Así que para poder retratarlos no queda otra que estirar los tiempos de exposición. Y, una vez más, tenemos otro problema: que las estrellas tienen la tendencia a no estarse quietas mucho tiempo (bueno, más bien somos nosotros los que nos movemos, como explicamos en esta entrada)

lunes, 23 de abril de 2018

Reduciendo el ruido

Después de la buena aceptación de las entradas anteriores acerca de cómo trabajar en escenas de alto rango dinámico (aquíaquí y aquí) nos tiramos al agua con un nuevo mini-tutorial. En este caso acerca de cómo evitar el ruido en nuestras imágenes o cómo reducirlo cuando nos vemos obligados a emplear ISOs elevados.

El principalmente causante del ruido en nuestras imágenes es el empleo de un ISO elevado. Asumiendo que todo el mundo sabe lo que es el ISO (el nivel de sensibilidad del sensor a la incidencia de luz), pero realmente ... ¿qué entendemos por ISO alto? Pues al menos para esta entrada, entenderemos ISO alto aquel valor de nivel de sensibilidad de la cámara a partir del cual se empieza a apreciar ruido de forma notable. Concretando un poco (sólo un poco) más..

  • El ruido en una imagen es algo subjetivo, pues dependerá del nivel de tolerancia que el observador tenga a él. Lo que para unos es inaceptable para otros entrará dentro del intervalo de tolerancia. 
  • El ruido dependerá también del tipo de fotografía. Es mucho más evidente en un retrato, por ejemplo, que no en una imagen nocturna, en dónde es mucho más fácil de disimular dada su propia naturaleza de la imagen.
  • Para una misma persona el nivel de ruido aceptable dependerá principalmente del tipo de cámara. En cámaras de iniciación probablemente sea muy evidente en ISOs de 1600 o superior (dependiendo del tipo de imagen), las cámaras de APSC de una categoría media-alta soportan ISOs de 1600 o 3200 relativamente bien y las cámaras full frame pueden manejar ISOs de 6400 o incluso superiores de una manera aceptable (o eso dicen :)
Entonces... ¿la única forma de no tener ruido es tener la mejor cámara que nos podamos pagar? Por supuesto que no. Hay formas bastante más económicas y bastante sencillas.

domingo, 8 de abril de 2018

Manejando escenas de alto Rango Dinámico (y 3)

Tal y como decíamos en las entradas previas (aquí aquí) una de las mejores opciones, o al menos de la que mejor me funciona a mí, para enfrentarse a escenas de alto rango dinámico es el empleo del ahorquillado de exposición y la posterior fusión de todas las imágenes mediante máscaras de luminosidad, en mi caso a través del Panel de Tony Kuyper.

Tal y como decíamos, la técnica consiste en obtener varias imágenes variando el nivel de exposición entre ellas, para posteriormente aprovechar de cada una las zonas mejor expuestas.

En el ejemplo mostrado aquí (ver Imagen 1) se han tomado tres imágenes: una central o toma base, una subexpuesta (-1EV) de la que se recuperarán las altas luces y otra sobreexpuesta (+1EV) de la que se recuperaran las sombras. Tal y como se puede ver en las miniaturas los parámetros de las tres imágenes son iguales (11mm, f/8, iso 100) salvo la velocidad de obturación que va variando para permitir el incremento de exposición. En concreto se han empleado valores de 1/250seg, 1/125seg y 1/60seg de tal forma que existe una diferencia de +1EV entre toma y toma (porque se permite el doble de paso de luz entre cada una). Quizás, visto a posteriori la toma sobreexpuesta podría estarlo todavía un poco más para recuperar algo más de sombras, bien haciendo una toma adicional, bien habiendo disparado a 1/30seg o 1/40seg para permitir más entrada de luz. De todas formas, nada que no sea subsanable subiendo ligeramente las sombras en edición.

Imagen 1: Imágenes realizadas (-1EV, 0EV, +1EV)
Bien... pues una vez hechas las fotos toca meterse en harina.  El primer paso consiste en intentar equilibrar la luminosidad general de las imágenes, intentando conservar el detalle en las zonas que nos interesa de cada una. Esto facilitará que las transiciones en la fusión final sean lo más suaves posible.

¿Y en qué consiste eso de equilibrar exposiciones? Pues en hacer que las tres imágenes tengan una apariencia lo más similar posible. Así, en la imagen subexpuesta deberemos subir ligeramente la exposición (y si es necesario sombras y/o negros) para acercarla a la de la toma base, a la vez que bajamos las altas luces para evitar que estas pierdan detalle. Por el contrario, en la toma sobreexpuesta será necesario bajar la exposición general (y quizás altas luces y blancos), a la vez que se subimos las sombras para mantener el detalle y que no se empasten.

Después de estos ajustes, la apariencia final de las imágenes debería similar, algo de estilo a lo mostrado en la imagen 2.

Imagen 2: haciendo coincidir exposiciones totales

Una vez ajustadas las exposiciones globales de las diferentes imágenes, toca proceder a su fusión. Así que pasaremos las imágenes a Photoshop, cada una como una capa independiente. Al menos para mí, lo más cómodo consiste en ubicarlas de la siguiente forma: abajo del todo la toma central o toma base, justo encima de ella la toma que tiene correctamente expuestas las luces (toma subexpuesta) y encima del todo la imagen que tiene correctamente expuestas las sombras (toma sobreexpuesta), tal y como se muestra en la imagen 3.

Imagen 3: ubicación de las capas
Una vez ubicadas las capas, es la hora de empezar a generar las máscaras de luminosidad. La manera más cómoda es a través del Panel de Tony Kuyper. La versión completa actual es la v6, pero hay también una versión gratuita (descarga aquí) que contiene la funcionalidad básica para generar y aplicar las máscaras de luminosidad. Si somos más de usar acciones que paneles, son muchas las páginas que ofrecen la posibilidad de descargarlas de manera gratuita (e.g. aquí)

Teniendo únicamente visible la capa con la imagen de la toma base, comenzamos bloqueando la luminosidad (botón composite del panel) para que se genere la máscara de luminosidad correspondiente a la imagen. Una vez generadas las máscaras, activamos la capa inmediatamente superior para extraer de ella las luces. Esto se consigue aplicando una máscara de luces 1 o luces 2 a esta segunda capa (ver imagen 4). ¿Qjué conseguimos con esto? Generando las máscaras sobre la toma base nos permite seleccionar las zonas de esta imagen con más nivel de luminosidad. Éstas zonas de altas luces estarán algo pasadas... peeero... las reemplazaremos con las misma zonas extraídas de la segunda capa (-1EV) en dónde sí estarán correctamente expuestas. Exactamente esto es lo que se consigue con generar las máscaras sobre una capa y aplicándosela a otra.


Imagen 4: Seleccionando luces
Una vez ajustadas las luces, es el momento de hacer exactamente lo mismo con las sombras. Así que, teniendo visibles las dos capas inferiores (toma base y toma de luces) volvemos a generar las máscaras de luminosidad. Una vez generadas, activamos la capa superior y aplicamos sobre ella una máscara de sombras (1 o 2). De esta manera, nos quedaremos con las sobras de esta tercera imagen, mejor expuestas que las de la toma base (ver imagen 5).

Imagen 5: Seleccionando sombras

Pues listo!!! Así que ahora ya sólo queda acoplar todas las imágenes de tal forma que la imagen resultante estará formada por una mezcla de lo mejor de cada una de las anteriores (ver imagen 6): los medios tonos de la imagen o toma base, las luces de la imagen subexpuesta (para evitar que se quemen)  y las sombras de la imagen sobreexpuesta (para evitar que se empasten). 

Imagen 6: Imagen final





sábado, 7 de abril de 2018

Manejando escenas con alto Rango Dinámico (II)

En la anterior entrada acerca de cómo manejar escenas con un alto Rango Dinámico se daban una serie de pautas para enfrentarse al citado problema. Entre ellas, y dentro del apartado de edición, se hacía referencia al método ELE de José María Mellado o la técnica de HDR. En esta entrada se profundiza un poco más en ellos.

En primer lugar... ¿qué significa ELE? Pues ELE son las siglas de Extensión de la Latitud de Exposición, en castellano, o  Exposure Latitude Enhancement, en inglés. Yo no sé si fotográfica o conceptualmente hablando serán los términos más correctos, pero desde luego desde un punto de vista de marketing dudo que sea casual que el acrónimo castellano e inglés sean coincidentes ;)

Bien, ahora que ya sabemos para que se usa y lo que significa... ¿cómo se emplea realmente el método ELE? Pues según el propio Mellado bastaría con seguir los siguientes pasos:
  1. Exponer la toma correctamente para las altas luces. 
    • Esto, según el método de derecheando del histograma de Mellado, consiste en hacer una medición puntual en las altas luces de la escena que queremos capturar, central el histograma y elevar la exposición +2EV, bien abriendo diafragma, aumentando tiempo de exposición o aumentando ISO.
  2. Si el rango dinámico de la escena excede el de nuestra cámara, será necesario hacer una nueva toma. No será necesaria una nueva medición, sino que bastará con elevar la exposición +2EV
    • En este caso, y como aportación personal, no  recomendaría modificar la apertura de diafragma para lograr esos +2EV adicionales, para mantener enfocada la misma zona de la escena en ambas imágenes y evitar problemas posteriores en la fusión.
  3. Combinar ambas imágenes con la opción HDR de lightroom o con la opción de HDR Pro de Photoshop
    • Mellado, al menos en sus talleres, emplea la primera de las opciones.

Otra opción para lidiar con escenas de Rango Dinámico Elevado es el empleo de técnicas de tipo HDR, siglas de High Dynamic Range. En ese caso, el flujo de trabajo, aunque puede variar en función del lugar en el que se consulte, es algo similar al siguiente:

  1. Exponer la toma de forma correcta, de tal forma que se consiga un histograma más o menos centrado. Podrá emplearse medición puntual, matricial o ponderada al centro en función del tipo de escena o de gustos personales. Esta será nuestra toma de partida.
  2. Empleando la opción de la cámara de ahorquillado automático (bracketing exposure -imagen 1)) o bien de forma manual realizar una serie de tomas subexpuestas y sobreexpuestas a partir de la toma de partida.
    • Lo más habitual es tomar 3, 5 o 7 tomas en total. En mi caso, suelo tomar 3 o 5 tomas.
      • Si  realizo 5 tomas, dos subexpuestas -1EV y -2EV, la toma central, y dos  sobreexpuestas +1EV y +2EV respectivamente. Es decir, con 1EV de diferencia entre cada toma.
      • Si realizo 3 tomas, además de la toma central, puedo optar por diferencias entre  las otras dos de +1EV o bien usar la toma subexpuesta de tal forma que estén ajustadas las altas luces de la imagen y la sobreexpuesta de tal forma que se ajusten las sombras. 
    • Cuanto mayor sea el número de tomas, más suave será, en principio, la transición entre las luces y las sombras en la imagen final.
  3. A la hora de realizar la fusión entre ellas también hay diferencias.
    • Si se realizan múltiples tomas (5, 7, 9) separadas por 1EV (o incluso menos), la fusión proporcionada por los módulos HDR de lightroom
    • Si se realizan menos tomas (e.g. 3) puede optarse también por los módulos HDR de Lightrtoom o Phosothop. Sin embargo, sobre todo cuando las diferencias entre tomas exceden 1EV, lo mejores resultados suelen obtenerse mediante máscaras de luminosidad. Pero esto quedará para la tercera y última entrega ;)

Imagen 1: Composición de la Exposición (Imagen tomada de http://todo-fotografia.com)